CATA Y CONSUMO


De los Vinos con D.O. Málaga:

El vino de Málaga aporta en la cata multitud sensaciones. La gran gama de colores, aromas y sabores, hacen del "Málaga" un vino que invita a la curiosidad, porque cada vino de Málaga es un nuevo descubrimiento.

Son ideales para consumir con aperitivos, quesos azules, foie, frutas y chocolates entre otros platos.

En la cocina, el vino "Málaga" aporta toda su complejidad organoléptica, dando como resultado platos que son auténticos manjares.

La coctelería, y la fabricación de helados, son otras de las utilidades gastronómicas más recomendadas del vino de Málaga.

Las Características organolépticas principales de los vinos con D.O. Málaga son:

- Vino de licor seco: límpido, brillante, con el color característico de su mención o término tradicional; en nariz intenso y característico, con el alcohol patente pero integrado, fino; en boca puede resultar seco o levemente dulce, con acidez justa,resultando potente, cálido y persistente.
- Vino de licor dulce: límpido, brillante, con el color característico de su mención o término tradicional; en nariz intenso, alcohol patente pero integrado, meloso, complejo; entrada en boca dulce o muy dulce, acidez justa, potente, untuoso, muy persistente. Si reune las condiciones adicionales exigidas puede identificarse con la mención específica «Vino Dulce Natural».
- Vino de uvas sobremaduradas: limpio, brillante, de amarillo pálido a dorado; fresco, complejo, aromático y de finura característica en nariz; en boca destaca su contrastado equilibrio ácido-dulce, resultando frescos, vivos, untuosos y persistentes.Si reune las demás condiciones exigidas puede identificarse con la mención específica «Vino Naturalmente Dulce».
- Vino de uvas pasificadas: limpio, brillante, de amarillo pálido a oro viejo; complejo, aromático y de finura característica en nariz, con matices de uva pasificada y clara expresión de las variedades preferentes, que son las únicas que pueden utilizarse para su elaboración; en boca destaca su concentración, equilibrio ácido-dulce, gran untuosidad, retrogusto aromático y persistencia.
- Vino seco: De color amarillo a ámbar según vejez, de aroma penetrante, potente, redondo y seco en boca.

De los vinos con D.O. Sierras de Málaga:

Los vinos con D.O. Sierras de Málaga, blancos, tintos y rosados completan la oferta vinícola de la provincia, con vinos naturales, con un gran despliegue de aromas.

Las características organolépticas de los vinos de la Denominación de Origen «Sierras de Málaga» son las siguientes:

- Vinos blancos: de color amarillo pajizo con reflejos verdosos, hasta amarillo dorado o dorado en los vinos con crianza; francos y afrutados en nariz. En vinos envejecidos los aromas frutados se mantienen aunque atenuados y presentarán además aromas propios de la crianza. En boca son vinos secos o abocados con volumen, equilibrados, frescos los jóvenes, y untuosos los fermentados y/o envejecidos en madera de roble.
- Vinos rosados: de color de rosado a rosado rojizo, en nariz afrutados y florales, compartiendo atributos y matices propios de los vinos blancos y de los tintos, con volumen en boca, siendo secos o abocados, y equilibrados.
- Vinos tintos: de color rojo violeta hasta rojo rubí, de capa media a alta. Los sometidos a larga crianza pueden adquirir tonos rojo teja. Francos en nariz, con notas frutales y aromas propios del terruño, ganando complejidad en los vinos sometidos a envejecimiento, con la evolución y aromas propios de la crianza. En boca son vinos con volumen, estructurados pero armoniosos, con taninos maduros, buena persistencia, untuosos y concentrados los sometidos a envejecimiento.

De las Pasas de Málaga:

Destacan como características organolépticas de las Pasas de Málaga su acentuado sabor a moscatel, persistente en el paladar con ausencia de sabor acaramelado, típico del secado artificial; y la presencia de pepita en una pulpa jugosa y flexible.

Además de su consumo directo, son muy usadas para la elaboración de salsas y postres.




  

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